Partido Bandera Roja

Saludos bienvenidos tod@s al blog del Regional Lara Argimiro Gabaldón del Partid Bander Roj (BR) que lucha y trabaja por la Unidad el Progreso y la Soberanía en Venezuela

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles

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miércoles, 30 de diciembre de 2015

REFLEXIÓN DE FIN DE AÑO



El cambio político requiere de una nueva Unidad Nacional y de mayor protagonismo social
2016 será un año de luchas por una vida digna y por la libertad
REFLEXIÓN DE FIN DE AÑO
Al finalizar este terrible y doloroso año 2015, Bandera Roja lleva a todos los venezolanos honestos y de buena voluntad un mensaje de aliento y de fortaleza para enfrentar el año venidero. Muchos son los problemas, pero el pueblo ya comienza a abrir los caminos para superarlos. Las constantes dificultades y pesares para sobrevivir en este país “rico” han hecho de él un espacio inhóspito, irritante y desagradable para el pueblo venezolano. La destrucción de nuestros sueldos y salarios, la carestía y el desabastecimiento, el deterioro creciente de los servicios de salud, educación y hábitat, el alza de la delincuencia y la inseguridad, junto a la ruina de nuestras capacidades productivas y la hipoteca del futuro de nuestra patria serían suficientes razones para estar tristes y acongojados… pero la esperanza de salir de esta catástrofe comienza a construirse en los deseos y acciones de millones de hombres y mujeres que han dicho ¡basta! a las tropelías de este régimen autoritario y estafador.

Los augurios económicos para el entrante 2016 apuntan al agravamiento de nuestras condiciones de vida y de trabajo, no solo por la baja estrepitosa de los precios petroleros sino por la continuidad de una política erosiva de la producción nacional y de entrega de nuestras riquezas y recursos a los nuevos “socios” imperialistas del BRICS (China y Rusia, principalmente) y EEUU. Los deseos de cambio se reafirman como mayoría sustancial en los venezolanos, quienes han dado clara muestra con la aplastante y arrolladora derrota que le infligieron a la fórmula oficialista en las pasadas elecciones parlamentarias del 6-D, y que seguramente seguirán manifestándose en el incremento de las luchas sociales por salario digno, por empleo, por abastecimiento, por presupuesto para educación y salud, contra la inseguridad, etcétera. Luchas sociales que deben ser encauzadas en una gran plataforma unitaria y que deben contribuir en el impulso de un Programa de Reconstrucción Nacional que requerirá la edificación de una NUEVA UNIDAD NACIONAL y de un mayor protagonismo social en la definición de los derroteros del pueblo y de la nación, como soporte y base que dé sostenibilidad a los cambios.

Preocupa mucho el giro que le está dando la MUD a la fuerza parlamentaria adquirida y su visión de la lucha política. Primero fue una propuesta de agenda parlamentaria que ni siquiera daba la relevancia necesaria a la libertad de los presos políticos y a los exiliados, priorizando por el contrario la reversión de las expropiaciones y el aumento de la productividad, que no de la producción nacional. Luego siguieron las afirmaciones de Capriles Radonski en una declaración de convivencia y cohabitación con el régimen, al colocar a la MUD como bomberos al servicio del Ejecutivo nacional (C.R.: “Quien quiera eso [luchas y protestas], le saldremos al frente con firmeza”) y de colaboración en sus planes y medidas económicas, a la par de echar al pajón a quienes hemos desarrollado las luchas de calle, la resistencia ciudadana, la protesta cívica permanente contra los desmanes de este gobierno, no solo en 2014 sino desde mucho antes. Es sencillamente lamentable que esos enormes deseos de cambio vayan a ser conducidos únicamente a complacer vanidades y deseos presidencialistas, y a incrementar las pugnas candidaturales, apropiándose positiva o negativamente y haciendo mofa de la gesta libertaria que el movimiento estudiantil y el pueblo desarrollaron el año pasado.

No se observa en la dirigencia opositora un aliento histórico para enfrentar la crisis general, para impulsar una gran unidad nacional que saque las raíces del actual régimen, para construir un programa de salvación de nuestra patria, para desarrollar la Política (así: con mayúscula), queriendo salvar esta obligación enviando a los diputados a un “recorrido casa por casa” que sea luego convertido en un spot publicitario. Impera una visión oportunista y de provecho y uso parcializado de las “cuotas de poder” logradas, bajo la falsa idea de que el poder puede ser rebanado. Dicen querer impulsar el cambio económico pero manteniendo el statu quo, con este régimen y con el gobierno de Maduro, principal blanco del voto castigo en las pasadas elecciones.

La MUD, de seguir por ese camino, traerá una nueva decepción o frustración en los deseos de cambio del pueblo venezolano. Pretender que la derrota parlamentaria es suficiente y que ahora queda esperar a que “Maduro caiga por sí mismo” es un error político que puede hacer revivir a un régimen que ya tiene contados sus días de existencia. No querer hacer uso de las potestades constituyentes o revocatorias de la mayoría calificada en la Asamblea Nacional es no entender el mandato de los millones de votos logrados y de quienes se abstuvieron también de seguir acompañando la farsa oficialista, es castrar la lucha política y convertirla en un sainete que cuida los modos y las maneras para no irritar a los gobernantes.

Bandera Roja —así como ha desenmascarado este falso “socialismo del siglo XXI”— no convalidará esta vil estafa en la oposición. La esperanza y el futuro de Venezuela merecen una mejor y más sabia conducción. Con castigos, revanchas y resentimientos no se construye una fuerza transformadora y de cambio político. 2016 será el año en que las máscaras serán derrumbadas y el pueblo venezolano abrirá los caminos de una nueva democracia, de desarrollo y de prosperidad, realzando nuestra independencia y nuestra soberanía.

La esperanza de Venezuela es democracia y revolución industrial. Es respeto a la organización ciudadana, social y sindical sobre la base de una nueva democracia, no de mayorías sino de inclusión y respeto a la disensión y a las minorías. Es la búsqueda del desarrollo productivo con protección de nuestra industria y agroindustria para alcanzar el autoabastecimiento alimentario con nuestro campo y no a través de los puertos, lo que requerirá dirigir la riqueza petrolera hacia el desarrollo productivo y no al negocio de la riqueza fácil, requisito insoslayable para ser verdaderamente soberanos e independientes. Es la edificación de un nuevo Estado, eficiente, honesto y con una nueva ética de servicio, con una justicia que castigue al delincuente y premie la honestidad. Urge en definitiva un nuevo régimen político, radicalmente distinto al que este grupo de mafias construyó para su provecho particular. Quienes militamos en @Bandera_Roja estaremos, como siempre, en la calle y junto al pueblo, labrando un camino de UNIDAD y de LUCHA, que evite una nueva estafa y que se dirija a promover el cambio urgente y la construcción de un nuevo poder político, democrático y popular, que propenda a la reconstrucción nacional y la verdadera paz: la paz de la dignidad, el bienestar y la democracia de la gente.

Por el Comité Político Nacional
GABRIEL PUERTA APONTE
Secretario General de Bandera Roja
29 de diciembre de 2015

martes, 29 de diciembre de 2015

revocatorio


Para el #2016 Libertad de los Presos Políticos y #RevocatorioYa No hay q espera #venezuela
Revocatorio


domingo, 27 de diciembre de 2015

CTV


Mensaje de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) a los trabajadores y el pueblo venezolano

CTV
 El 79 aniversario de nuestra Confederación la encuentra en la circunstancia más difícil de su historia, dada la profunda crisis en todos los órdenes por la que atraviesa la sociedad. Esta situación nos exige el mayor compromiso con los trabajadores, el pueblo venezolano y el futuro del país. Al saludar a los trabajadores en este nuevo onomástico, llamamos a la más amplia unidad por la base de todos los gremios y organizaciones sociales, de los sindicatos que en verdad aspiran un mundo mejor para la clase trabajadora, en estos momentos que nosotros hemos calificado de catástrofe.

Nuevos procesos están por realizarse dados los cambios que dejan los resultados del proceso electoral del 6 de diciembre. Un giro importante se ha dado en la correlación de fuerzas políticas en el parlamento y en el país. Quienes gozaban de mayoría simple en la Asamblea Nacional (AN) ahora representan una minoría, con un respaldo popular significativamente mermado. Y quienes contaban con la minoría ahora alcanzan la mayoría calificada que los faculta para producir cambios importantes del orden jurídico y político del país. Expresión de que mucha gente buscó una salida en la acción electoral, que incluye a quienes con su omisión expresaron su descontento. La mayoría de los venezolanos demanda un cambio en la conducción del país y rechaza las circunstancias a las que han conducido las políticas implementadas. A eso debe dar respuesta la nueva AN.

La crisis es en todos los órdenes 

La crisis venezolana ha alcanzado tal magnitud que las medidas económicas, sociales y políticas, deben atender de manera urgente problemas nacionales y los propios de las grandes mayorías populares. La destrucción del aparato productivo, sobre todo en los últimos lustros, es de tal grado que su reconstrucción requiere de grandes esfuerzos, talento, probidad y sentido patriótico. La erosión producida, los niveles del producto interno en relación con la demanda, la dependencia del producto importado para su relativa satisfacción, requieren para superarlos de medidas heroicas y armonizadas con las demandas populares, sin descuidar las propias de la nación. Lo que supone un pacto histórico entre los venezolanos.

La caída del producto interno bruto en 2015 se calcula en 10%. El incremento de precios —por inflación, escasez, especulación y devaluación del bolívar— se ubica en alrededor de 900%. La inflación se ubica en más de 300%. Sin contar con cifras oficiales, instituciones de larga trayectoria señalan que la canasta alimentaria, en promedio, se colocó en torno de 80 mil bolívares. Si el salario mínimo más el bono de alimentación no alcanzan 20 mil bolívares, resulta imposible que una familia venezolana cuente con suficientes ingresos para alimentarse, a menos que todo el núcleo familiar se encuentre empleado. Para 2016 se espera un déficit fiscal superior al 25% del PIB. De no adelantarse una política de crecimiento y desarrollo, el incremento de la inflación será inexorable. Junto a esta perspectiva, se espera una caída del producto similar a la del presente ejercicio fiscal. Esto es, alrededor de 10% de descenso. Inflación con recesión, lo que se conoce como estanflación. La caída de los precios del crudo a escala internacional contribuirá negativamente también. Para mantener un flujo de divisas que permita los niveles de importación —ya en déficit en relación con los requerimientos—, el gobierno requiere un precio mínimo del crudo de 50 dólares el barril. Esto sin tomar en cuenta los compromisos adquiridos con la banca internacional, principalmente con China. 

La deuda contraída por el Estado venezolano con las grandes mayorías, con los trabajadores del campo y la ciudad, con los pobladores de las ciudades, pueblos y caseríos, con los estudiantes, es de tal grado que el llamado a apretarse el cinturón resulta un contrasentido. Así como se acumuló el déficit de viviendas a tal escala que la construcción de cerca de un millón de unidades en el último lustro no ha resuelto el problema de millones de venezolanos que luchan por hacerse de un espacio para vivir, igual sucede con otras demandas de servicios. En los últimos tres años, en muchos aspectos, se han acumulado tales problemas que la deuda contraída requiere de recursos y esfuerzos enormes y que, de no hacerse, estimulan salidas alejadas del convenimiento y la paz.

La gente perdió la confianza en la actual gestión gubernamental, sin contar con la que podría brindarle a alguna otra alternativa, cuestión que agudiza la crisis política. La pérdida de confianza en las instituciones, junto a la ineficacia, la exclusión, el chantaje, la corrupción, abona al incremento de la crisis política. A ello debemos sumar que las debilidades del gobierno no son pocas. La arbitrariedad sin la fuerza que representaba el apoyo de amplios sectores de la población se expresa como debilidad y la gente comienza a mostrarse dispuesta a no permitirla. Estamos frente a un gobierno en descomposición que se vale de la fuerza y el control judicial, de las instituciones y los medios para sostenerse en el poder. La pérdida de legitimidad se expresa de manera cotidiana, en la incredulidad, la desconfianza y la disposición a la protesta.

Por ello mucha gente votó por el cambio. Solo que parece no haber quedado claro su contenido, el cambio ofrecido. Es cada vez mayor el número de venezolanos que rechaza la política cuyos resultados son atentatorios de la condición humana. Que compromete el futuro del país. La corrupción, en niveles imposible de ser escondidos, es abiertamente ostentosa y resulta un factor de rechazo al actual estado de cosas. La gente quiere cambios inscritos en la decencia, el progreso, la democracia y el bienestar. La gente no quiere cambios para que todo siga igual.

La esperanza

En la búsqueda de un compromiso histórico de todos los venezolanos dispuestos a la reconstrucción con un sentido nacional y popular, levantamos desde la perspectiva de los trabajadores nuestras banderas por la defensa de los derechos alcanzados y la lucha contra los principales problemas nacionales como la inflación, el desabastecimiento, el desempleo, y el deterioro progresivo y creciente de los servicios de educación, salud, hábitat, entre otros.

Como millones de venezolanos aspiramos a que la AN produzca medidas y tome decisiones que conduzcan al cambio en la conducción del país. Con la mayoría calificada, cuenta con facultades constituyentes. Puede derogar el artículo 301 que establecer el trato igual de los capitales extranjeros, lo que lo privilegia por encima del capital nacional ya que resultan más competitivos sobre todo en momentos en los cuales la política económica ha erosionado el aparato productivo nativo. Puede la Asamblea Nacional revisar y derogar convenios internacionales que restan la soberanía nacional como el que se estableció con China, desconocida su letra por la Asamblea Nacional, así como los acuerdos que eliminan la tributación de los inversionistas extranjeros en el país, con lo cual la nación pierde más de 17 mil millones de dólares año tras año.

A su vez, puede hacer uso de las facultades constitucionales para activar la convocatoria a referendo revocatorio, aspiración por la cual depositaron su voto millones de venezolanos. Está facultada para producir los cambios de rigor en el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral. Asimismo, puede la Asamblea Nacional incidir en la política económica que permita que el trabajador rescate e incremente el salario real hasta alcanzar condiciones dignas de existencia. 

Está facultada la mayoría calificada de la Asamblea Nacional para producir medidas en favor de los trabajadores atendiendo las modificaciones que hemos demandado del Decreto de Ley Orgánica del Trabajo en cuanto a que vulnera la autonomía sindical, bajo el argumento de que como el Estado “está a favor” y “al servicio” de los trabajadores y del pueblo, e impulsa una “revolución socialista”, la acción sindical debe supeditarse al Estado y al gobierno. De allí que los funcionarios del Estado deben estar al servicio de la “revolución” (art. 45 de la CRBV; art. 21 DLOTTT). Por lo que las nuevas relaciones deben irse fomentando por la vía del impulso de cooperativas, comunas, estatización de propiedad privada, EPS, etc., no por elevación de fuerzas productivas. De allí que se haya producido tal destrucción de fuerzas productivas: acciones retrógradas pintadas de igualitarismo. Bajo esta orientación, además, el sistema de seguridad social solo está afincado sobre la renta petrolera. Consolidan y fomentan relaciones laborales desreguladas, flexibilizadas y anarquizadas, amparadas por discursos de solidaridad, trabajo “voluntario”, cooperación, etc.

Hemos dicho que la salida de la catástrofe que vive Venezuela requiere de la realización de un programa cuyo objetivo sea la revolución industrial. Partimos de la consideración de que contamos con las riquezas fundamentales para alcanzarlo. Además, la fuerza de trabajo acumulada es suficiente y de calidad. Disciplinada y dispuesta. Echar las bases pasa por el inicio de un proceso de sustitución de importaciones acelerado, destinando a crear condiciones para construir un país soberano. Tal como lo hemos señalado en el documento De la catástrofe a la prosperidad, así como en el contenido de la Plataforma de Desarrollo para las Américas, de la Central Sindical de las Américas (CSA) a la cual estamos afiliados, realizar este programa requiere de una nueva conducción del país con la participación de los trabajadores.

El equilibrio fiscal, básico para sanear la economía, debe ser alcanzado con base en el crecimiento y desarrollo económico y no en la recurrencia de los créditos adicionales. Lo que demanda de una política de desarrollo y crecimiento sostenido. De allí una nueva política hacia el sectores externo que permita la sustitución de importaciones por el producto nacional. Asimismo una nueva política bancaria y monetaria que permita la canalización del crédito e ingentes recursos del Estado hacia la inversión productiva. Programa que solamente será posible con base en la profundización de la democracia.

En esta hora de compromiso, ratificamos nuestra disposición a trabajar denodadamente por la unidad de todos los trabajadores en defensa de sus derechos y reivindicaciones. Por salirle al paso a la pretensión de descargar la crisis en su sudor y empobrecimiento. Por cultivar un espíritu de lucha que apunte a logros populares sin descuidar las metas y objetivos nacionales. Venezuela es un país que posee inconmensurables riquezas. El venezolano ha demostrado una disposición al trabajo que brinda confianza en el futuro. Hay que combinar estos aspectos, riqueza y trabajo, nutriéndolos con un compromiso histórico en el cual se asuma que, sin los trabajadores en goce de bienestar, la salida de la crisis será teñida de episodios indeseables. Apostamos por una salida popular y de hondo contenido nacional.

Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV)
Diciembre de 2015

jueves, 24 de diciembre de 2015

Elecciones parlamentarias Venezuela


Quién inclinó la balanza el 6D: ¿MUD, independientes, abstención o nulos? 

elecciones parlamentarias venezuela

Han pasado ya dos semanas de las elecciones parlamentarias venezolanas del 6D; como también, tras saber los resultados electorales, ha habido múltiples interpretaciones de ellos, de la política polarizada que vive nuestro país, del qué hará y qué debe hacer la nueva Asamblea Nacional y el futuro del Chavismo en franco declive. Por ello, un análisis más detallado de los resultados del 6D puede permitir otra óptica.

Es imposible negar el carácter plebiscitario de estas elecciones; son casi 3 años desde que Maduro tomó la Presidencia en aquellas elecciones del 14 de abril de 2013, y tras la crisis de estos años, el 6D era el escenario electoral perfecto para mostrar aceptación o rechazo al actual régimen que vivimos. 

En tal sentido, vale comparar los resultados presidenciales 2013 vs parlamentarias 2015 (usando para comparar el voto lista, digamos que es el menos proclive a cambio por parte del elector), teniendo lo siguiente:

Totales Nacionales

Comparativas 2013 vs 2015
2013
Capriles MUD
Maduro GPP
Abstención
Participación
Electores
Esperados
Electores
7.363.980
7.587.579
3.844.734
15.059.630
18.904.364
% de Intención
de Voto
48,90 *
50,38 *
20,34
79,66

* Intención del voto medida en base a los electores participantes. GPP, Gran Polo Patriótico. MUD, Mesa de la Unidad Democrática.

2015
MUD
GPP
Otros
Nulos
Abstención
Participación
Elect
Esperados
Electores
7.732.989
5.615.921
394.217
687.947
5.064.835
14.431.074
19.495.909
% de Intención
de Voto
53,59 %
38,92 %
2,73 %
4,77 %
25,98%
74,02%

* Intención del voto medida en base a los electores participantes.

Es evidente que el chavismo tuvo un declive en la intención del voto de -11,46% del 2013 al 2015, siendo realmente un dato vergonzoso dentro de sus filas, al punto que se precipitaron a escribir más de uno en el portal web Aporrea, en contra de Maduro y sus partidarios.

Pero algunas afirmaciones oficialistas de “autocrítica”, son sin ver los números al detalle. Por ejemplo: “…el chavismo salió a votar, y voto por la MUD”, afirmación no analizada del todo ya que de la intención del voto (llámese entonces, los que fueron a votar), el declive oficialista es de -11,46% respecto a las presidenciales 2013, mientas que la MUD aumentó a penas un 4,69% (un aumento de 369 mil electores) de la intención del voto. Entonces, ¿A dónde votó el restante de chavistas que no quiso votar por el GPP (11,46% - 4,69% = 6,77%)? Pues en opciones como el voto nulo (4,77%) e independientes (2,73% de “Otros”), aun cuando estas no llegarían a estar cerca de la victoria; siendo así que una amplia disidencia chavista prefirió “perder” el voto antes que dárselo a la MUD. 

La abstención, el voto nulo y los independientes

En anteriores procesos electorales, se decía que la abstención era un elemento a tener en cuenta, ya que los llamados “Ni-Ni” eran en su mayoría ciudadanos proclives a votar por la oposición. Sin embargo, este proceso electoral marcó la diferencia, ya que un sector del chavismo prefirió abstenerse, en tanto que no hubo motivo suficiente para, en esta oportunidad, participar. Siendo una abstención nacional del 25,98% (5,64% más que en 2013).

Pero si comparamos los estados de mayor abstención, respecto a los 16 estados que le dieron la victoria a Maduro en 2013 tenemos:


2013
Estado
MUD %
GPP %
Estado No. Chavista
EDO. PORTUGUESA
34,09
65,14
1
EDO. APURE
37,87
61,39
2
EDO. DELTA AMAC
37,92
61,26
3
EDO. COJEDES
38,40
60,77
4
EDO. TRUJILLO
39,82
59,54
5
EDO. GUARICO
40,33
58,95
6
EDO. SUCRE
42,22
57,27
7
EDO. VARGAS
42,23
56,73
8
EDO. YARACUY
42,96
56,16
9
EDO. MONAGAS
44,17
55,26
10
EDO. ARAGUA
45,39
53,81
11
EDO. FALCON
46,54
52,78
12
EDO. AMAZONAS
47,06
52,07
13
EDO. BARINAS
47,48
51,97
14
DTTO. CAPITAL
47,92
51,03
15
EDO. CARABOBO
49,04
50,31
16

2015
MUD %
GPP %
Otros %
Nulos %
Abstención %
Estado No. Abst
Estado
No. Nulo
41,29
50,50
2,17
6,03
24,79
17
5
42,35
50,11
2,08
5,45
32,81
3
11
34,53
55,86
5,00
4,61
32,94
2
16
43,35
49,06
1,02
6,56
24,41
19
3
47,57
44,45
4,10
3,88
27,57
7
22
47,40
45,54
1,24
5,82
28,81
6
8
46,96
45,62
3,15
4,27
33,43
1
19
48,60
41,64
2,88
6,88
25,35
13
1
44,91
47,37
1,11
6,60
22,20
23
2
49,48
43,73
2,76
4,03
25,91
10
21
50,93
40,76
2,50
5,82
23,52
21
9
51,16
39,75
3,54
5,54
25,58
11
10
46,97
43,69
3,48
5,87
31,42
4
7
52,28
39,96
1,61
6,16
24,84
16
4
54,28
37,74
2,82
5,16
25,46
12
12
55,63
37,90
1,43
5,04
25,15
14
13

Porcentajes (%) medidos en base a los electores participantes para la MUD, GPP, Otros y Nulos. Abstención % de acuerdo a los inscritos en el REP.

Antes que todo, es observable la pérdida de parte del oficialismo de 11 estados de los 16 que conservaba tras su última medición nacional, sombreados en la tabla de azul para los números de la MUD.

Lo segundo, es que existe una relación muy cercana entre los estados donde la MUD se alza con la victoria, la abstención, votos nulos y voto por otros. 

Abstención: Dentro de los primeros 10 estados de mayor abstención están 7 de los cuales le dieron la victoria a Maduro en 2013 (sombreados en rojo para No. Abst), y está el ejemplo del estado Sucre, siendo el 1er estado con mayor abstención porcentual y donde existe una victoria de parte de la MUD de mínima diferencia, siguiendo en 2do Delta Amacuro, 3er Apure, 4to Amazonas, 6to Guárico, 7mo Trujillo y 10mo Monagas (ver tabla anterior). 

Lo que permite ver que la tendencia de un porcentaje del chavismo disidente, en esta oportunidad, fue quedarse en casa y dejar que los que ejercieran el voto, decidieran el proceso electoral. 

Nulos: Los votos nulos por su parte, lejos de ser un hecho accidental del elector (como algunos los quieren ver), demuestran la intencionalidad de “perder” el voto de manera consciente de parte del elector. Estando 9 de los primeros 10 estados con mayor votación nula, en aquellos donde Maduro se alzó con la victoria en 2013; siendo por ejemplo Vargas, Yaracuy y Cojedes los 3 estados de mayor votación nula, expresión electoral a tomar en cuenta, existiendo alta probabilidad de que el chavismo descontento pero no convencido por parte de la MUD en su mayoría, haya preferido votar al “vacío”. 

Es poco probable que tras tantos procesos electorales automatizados y con una población joven mayoritariamente, asignar el hecho de la votación nula a un hecho de error en el momento de usar la máquina de votación. 

Otros: También llama la atención los votos Otros, u opositores independientes en su mayoría no afiliados a la tarjeta de la MUD (por múltiples razones). Destacan en estos casos los estados Delta Amacuro y Trujillo, que obtuvieron votaciones porcentuales en otras opciones no polarizadas de 5% y 4,1% respectivamente; además de ubicarse en estos 16 estados (donde Maduro 2013 se alzó con la victoria), 8 estados con promedios de votación en independientes (Otros) por encima de la media nacional de 2,73% (ver en tabla los sombreados de verde).

Entonces, ¿quién votó nulo o por los independientes en esta oportunidad? Queda claro a nivel nacional que con un aumento tan bajo de la MUD (369 mil electores), y con un escenario electoral tan polarizado, en un país destruido por la política oficial, la tendencia indica que fueron chavistas disidentes, en su mayoría, los que prefirieron votar nulo o por independientes. No estamos diciendo así, que sean todos los casos, pero sin duda una gran mayoría de la generalidad disidente que ejerció el voto se refugió en estas dos opciones. 

Quizás el chavismo hizo muy bien el trabajo polarizador, aquella frase del difunto Chávez: “O se está conmigo o se está contra mí”, hizo su efecto nocivo para sí mismos (para la élite chavista). Esta vez en la mayoría de los exchavistas, que empiezan a sentir en sus propios bolsillos y estómagos la crisis económica nacional, aún “leales” pero dudosos o incluso viendo en ambos bandos características semejantes, prefirieron en esta oportunidad desviar su voluntad de voto a independientes, algunos con mayor claridad para la salida política, pero con la menor oportunidad producto de la polarización, o inclinarse al vacío y votar nulo. No de gratis entre ambas opciones suman a nivel nacional 1.082.164 votos de la suma de 394.217 independientes y 687.947 nulos.

El mito de los emigrantes venezolanos

Mucho se ha dicho del tema de los emigrantes venezolanos que no pudieron votar en estas elecciones, que según algunas cifras por internet llegan a 1,8 millones de personas que son en su gran mayoría, proclives a votar contra el régimen de Nicolás Maduro. 

A decir verdad, si revisamos la cantidad de electores participantes en 2013 al 2015, apenas dejan de participar un 5,64% de los inscritos en el REP y en términos totales de un evento a otro, dejaron de votar 628.556 electores. De tal manera que el 1,8 millón de emigrantes no es lo que faltó por votar de un evento al otro. 

Es cierto, sin duda, que existe una gran cantidad de jóvenes huyendo de Venezuela, pero 1,8 millones no se han movilizado en su totalidad en 3 años. A decir verdad, el movimiento migratorio tuvo un inicio más intenso desde las elecciones presidenciales del 2006, donde Chávez derrota electoralmente a Manuel Rosales. 

¿Por qué voto castigo? 

Durante la campaña a la AN la MUD vendió una imagen de “Cambio”, pero tras los resultados del 6D, se afianzó a nivel discursivo la afirmación del “voto castigo”. 

La verdad, hablar de voto castigo es sin duda darle una connotación negativa a un proceso electoral. Castigar por parte del elector implica en sí mismo una venganza electoral; por su peso negativo no es un voto de esperanza, o de cambio. 

Lo correcto hubiese sido hablar de un voto de esperanza por la reconstrucción nacional de Venezuela, pero las declaraciones de muchos dejan ver el carácter negativo que se le quizo dar a uno de los procesos electorales más importantes de las dos últimas décadas (después de la reforma del 2007) en la democracia electoral venezolana, que es lo que han convertido en nuestro país a la democracia. 

La mejor oportunidad para el revocatorio es ahora 

Un repliegue electoral para el chavismo de tal magnitud (1.971.658 electores), implica que su base popular de respaldo la está perdiendo con muchísima rapidez en una crisis general sin precedentes y donde no existe hoy excusa para tener un país en condiciones tan deplorables. 

Si a términos militares nos apegamos (muy propio de la élite chavista-militarista), es precisamente en los tiempos de repliegue y de reorganización de las fuerzas enemigas donde son más vulnerables de perder batallas o la misma guerra. Es precisamente este el momento cuando la oposición, si de verdad busca cambiar los establecido, debe darle salida lo más pronto posible a estas dificultades que vive nuestro pueblo venezolano con la salida del gobierno y el desmontaje del régimen actual. 

No se debería, por lógica, esperar que el chavismo se reorganice para seguir en un proyecto político que a todas luces ha destruido nuestra economía y causado la peor crisis en nuestra historia como nación. Permitir a la élite chavista reorganizarse, es alargar un sufrimiento con demasiados costos para el pueblo trabajador. 

Además, no hay que olvidar que una de las características de este régimen ha sido precisamente ver la política en laboratorios políticos, que están operando desde el mismísimo 1998. Ellos, los que están asesorando esta dictadura postmoderna, buscarán las múltiples formas de recuperar ese electorado disidente que no votó por la MUD (independientes, nulos y abstencionistas), y para ello sus laboratorios políticos han mostrado eficiencia durante casi dos décadas. 

Por tal, en su momento de mayor debilidad es cuando debemos ponerle fin al chavismo y sus métodos perversos de hacer política, y eso pasa por entender que se busca no usar sus mismos métodos y formas en el ejercicio del poder. 

Conclusiones 

1. La MUD tuvo un crecimiento pequeño en casi 3 años desde la última elección con carácter plebiscitario. 

2. El chavismo enfrenta ahora un gran movimiento electoral de disidentes que en su mayoría están empujando por opciones distintas, que al no encontrar alternativas de cambio real, se abstienen o votan nulo. 

3. No es la emigración la que define este proceso electoral ni los votos propios de la MUD, sino la abstención, inclinada hoy contra sectores oficialistas. 

4. De no hacerse un revocatorio pronto, la élite chavista buscará de cualquier forma reorganizarse y nuclear nuevamente a sus bases electorales. 

Luis Eduardo Albarrán 
@luisealbarran 
Mérida, Venezuela
 #venezuela
#banderaroja


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